Cuando la penetración no es una opción

Cuando la penetración no es una opción

Es cierto, no siempre apetece la penetración. De hecho, en numerables ocasiones las mujeres prefieren descartar la opción de hacer el amor debido al engorro que, en ese justo momento, resulta para ellas ese acto.

La lubricación de forma natural, cuando no hay gel o vaselina lubricante a mano, puede producirse de forma lenta y si la falta de tiempo o el cansancio apremian puede llegar a descartarse todo el acto sexual… Suele caerse en un sinfín de excusas, son situaciones reales que limitan las ganas de dejarse llevar por el placer.

Además, sucede lo mismo con el sexo oral: la apetencia depende del contexto y a algunas personas no les resulta agradable.

¿Qué opción queda cuando una pareja está deseosa de sexo pero el oral y la penetración no se contemplan como posibilidades?

La masturbación. Permite una rápida culminación sin necesidad de activar demasiado el resto del cuerpo, con los genitales y las manos es suficiente. También conlleva un mayor control del tiempo, ya que se puede combinar con juguetes que facilitan la estimulación.

Algunos ejemplos de juguetes que cabrían como posible solución a esta frecuente situación son los masturbadores realísticos con forma y textura de vagina humana. Son tubos fácilmente manejables, cuyo uso se identifica con la masturbación masculina pero la sensación recuerda a la penetración. Otros son los clásicos vibradores, los huevos o las bolas chinas.

Comprar consoladores u otros juguetes proporcionará un toque especial a la masturbación pero si no se dispone de ellos, estamos dotados de unas manos estupendas.

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