La ropa puede aumentar de forma considerable tu salud sexual

La ropa puede aumentar de forma considerable tu salud sexual

En el sexo dicen que, como en muchos aspectos de nuestra vida, todo está inventado. Sin embargo, la realidad es que nosotros mismos somos los que debemos de reinventarnos cada día para que nuestra salud, en general, y nuestra salud sexual, en particular, goce de un estado envidiable. Para ello, para poder disfrutar de los mejores años de nuestras vidas, tal y como os acabamos de decir, debemos de renovarnos siempre, intentar no caer en la rutina de ninguna de las formas y, para ello, lo más importante es que le perdamos el miedo a experimentar.

Si bien es cierto que siempre debemos de hacer las cosas de mutuo acuerdo con nuestra pareja o, en el caso de ser nosotros mismos, de acuerdo con nuestros gustos y límites, la realidad es que, si nos cerramos en banda, nunca experimentaremos nuevas sensaciones y nuevos mundos que dejaremos sin descubrir y que, por tanto, nos perderemos. Por ello, a lo largo de este post os queremos dar algunos de los mejores consejos que podemos seguir para gozar de la mejor salud sexual que podamos tener y, para que esto sea así, os tenemos preparada alguna sorpresa.

Somos muchos, por no decir que todos nosotros hemos vivido y tenemos un sinfín de fantasías sexuales por cumplir, ya sea con nuestra pareja o sin ella y es hora de que pongamos en práctica algunas de ellas. Estas fantasías sexuales de las que os hablamos pueden llegar a decir mucho de nosotros mismos y es que, en la mayoría de las ocasiones responden a deseos inconscientes aunque, en otros casos, hay una gran contradicción entre lo que se desea en la cotidianidad y lo que elabora la mente y esto es clave a la hora de saber que es lo que debemos de hacer para poder salir de la rutina en la que nos hayamos embarcado. Sin duda, una solución mucho mejor y más efectiva que tener que llegar a romper con nuestra pareja por falta de salud sexual y de deseo en general.

Una de esas fantasías, quizá la más común en todo el mundo, tiene que ver con la ropa que lleva puesta nuestra pareja y es que, aunque en este campo ganan por goleada los uniformes, lo cierto es que existen muchas más prendas que se pueden convertir o que son un fetiche muy importante para nuestro cónyuge. Por ello, para darle una sorpresa a nuestra pareja, HHG nos ofrece un importante catálogo de ropa en el cual siempre podemos encontrar alguna de esas prendas icónicas que hagan que nuestro compañero se vuelva loco. Pero lo cierto es que este gusto por las prendas y la seducción se puede llevar mucho más allá que a la cama y es que existen personas que tienen diferentes parafilias en torno a muchos tipos de prendas de vestir, desde las botas a los guantes, pasando por las faldas, el látex o el cuero, por lo que, si investigamos un poco, aquí podemos encontrar una gran fuente de deseo que fortaleza nuestra salud sexual.

Como os decimos, la ropa va mucho más allá de ser una simple rutina que tenemos que seguir para no salir a la calle desnudos y es que a través de ella podemos recuperar, parte o la totalidad de esa pasión que habíamos perdido. Una tarea difícil, pero en la cual, si sabemos dar con la debilidad de nuestra pareja, podremos conseguir tenerlo a nuestra disposición, sexualmente hablando, durante unos cuantos años más. Algo que, sin duda, es una de las mejores noticias que os podemos dar.

La importancia de la ropa en el bdsm

Cada forma de practicar sexo tiene sus códigos, muchos de ellos, muy diferentes en función de cuales sean nuestras prácticas favoritas, es por ello que, en casos como el del bdsm, este apartado cuenta con un código de vestimenta muy claro. Se suelen utilizar tonos negros y de cuero o de látex por parte de los dominantes, así como también se suele usar el cuero para los sumisos. Todo ello en unas prendas de vestir en las que elementos como botas o faldas juegan papeles fundamentales a la hora de diferenciar a las partes activas y pasivas. Por ello, antes de adentrarse en este campo, es primordial conocer cual es el código de vestimenta, antes de dar el paso a alguna de sus prácticas.