Los beneficios que podemos disfrutar gracias al mindfulness

Los beneficios que podemos disfrutar gracias al mindfulness

El mindfulness vive un magnífico momento, pues este método de meditación es capaz de moderar la ansiedad, el miedo, la angustia o los trastornos del sueño. Hablamos de la atención total y de la integración por completo de cada uno de nuestros aspectos, cuerpo, alma y mente.

¿Qué es realmente el mindfulness?

Esta palabra inglesa ahora ocupa un sitio destacado, pues es fácil leerla en anuncios, programas o incluso en las noticias, pero muchas personas no comprenden lo que significa y la forma en la que afecta a su vida diaria. Los expertos en mindfulness de Inspirare.es nos han querido explicar en qué consiste y básicamente es un método de meditación que ayuda a conectar más con uno mismo y su entorno. Cuenta con muchos seguidores de todo tipo.

Su gran auge en nuestra época viene dado por la búsqueda intensa del lugar que tiene cada persona en el mundo. Una lucha que se produce en el interior de los individuos entre la lógica, la pragmática y el espíritu de aventura.

Se ha pensado que la inteligencia de la mente y la preponderancia de la razón sobre los sentimientos es la culpable de que seamos personas de eficiencia y eficacia, seres humanos “felices”, pero también personas que se encuentran más desconectadas del propio interior.

Hemos pasado a dejarnos seducir más por motivos racionales mirando a las emociones, evitando las alegrías excesivas o las tristezas porque nos hacen caer sin medida. Se evitan las emociones porque pueden llevarnos a tomar decisiones equivocadas sin pensar en las consecuencias ni darla la emoción necesaria.

La mente no experimenta, la mente piensa

El mindfulness, como aseguran en Inspirare.es es una práctica que lo que hace es ayudarnos a tomar conciencia de las diferentes facetas de la experiencia en el momento en el que vivimos. Se puede aprender a ser consciente de cómo nos vemos y sentimos, o de cómo respondemos o reaccionamos ante cada momento de nuestra vida, de un estado mayor con cada uno y lo que nos rodea.

Cuando desarrollamos esta herramienta, podemos enfrentarnos de mejor forma al estrés y las situaciones que se producen en nuestro día a día. De esta forma se reduce el multitarea y dejamos de hacer muchas cosas al mismo tiempo.

La tecnología es extraordinaria y potencia esta característica, pero también debemos tener en cuenta que llega a generar dependencia a niveles de gran toxicidad.

Ante todo esto, lo que hay que hacer es quitar ese piloto automático con el que actúa la cabeza y buscar que cada persona llegue a concienciarse en cada uno de los pequeños actos del día a día que realiza. Estos son algunos de los múltiples ejercicios que cada día se hacen dentro de los procesos en los que se realiza coaching a nivel de grupo.

Los beneficios del mindfulness

Hay personas que tienen serias dificultades para dormir, las cuales llegan a tensionar sus mandíbulas y tener pensamientos de lo más recurrentes no precisamente positivos y que consiguen en breve lapso de tiempo reconducir de manera positiva la situación con una atención plena que colabora a que cambien todas estas patologías que nos proporciona la vida actual.

El estrés es menor y la atención plena no se asocia solo a sentirse con menos estrés, también se vincula con una reducción de los niveles de la propia hormona del estrés, el cortisol.

Se eleva la capacidad de perspectiva, pues la atención plena nos puede ayuda a analizar más objetivamente los problemas que tenemos. De la misma forma nos puede ayudar a lograr hacernos con los puntos ciegos comunes que pueden llegar a amplificar o reducir nuestros defectos más allá de la propia realidad.

Mejora en el rendimiento en lo académica. Está claro que cultivar la atención plena es una de las técnicas más eficaces y eficientes para la mejora de las funciones cognitivas y también mejora el rendimiento en los razonamientos verbales y en la propia memoria a cortoplacista.

Dormimos mejor, pues con el entrenamiento en este tipo de atención plena, podemos controlar de mejor manera, tanto nuestras emociones como los estados de ánimo, durmiendo mejor por la noche. Las personas que llevan a cabo esta técnica de meditación tienen menos activación cuando se acuestan, lo que es beneficioso para la propia calidad del sueño y la capacidad futura en el manejo de las situaciones de estrés.

Dicho todo esto, quizá sea más fácil entender el éxito del mindfulness en el contexto de la vida que llevamos, pues nos ayuda a llevar de mejor forma nuestra vida diaria y para muchas personas significa un antes y un después en su forma de vivir.