Guapos/as para vuestras parejas

Guapos/as para vuestras parejas

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En ocasiones, tanto el hombre como la mujer, se dejan de alguna manera y se acomodan pensando, aunque sea inconscientemente, que ya no tienen que arreglarse o verse bien para su pareja y eso es un grave error. Personalmente acudo periódicamente a este centro de estética en Salamanca porque es el que más me gusta y aunque, como se suele decir, “para gustos los colores” yo siempre he pensado que la mejor manera de recomendar algo es hacerlo cuando realmente te gusta así que si vivís en mi provincia yo me dejaría caer por El Centro de Estética Rosa Bonal y si no, pedir consejo, porque seguro que tenéis centros de estética realmente buenos cerca de casa.

Yo empecé a ir a esta clínica de medicina estética porque un día me di cuenta de que sólo me arreglaba y me preocupaba por mi aspecto físico cuando salíamos a cenar con amigos o cuando tenía alguna reunión importante en el trabajo pero nunca, jamás, me arreglaba para mi marido, para que me viera bien aunque fuera dentro de casa, y eso es muy triste.

No es que me diera igual lo que pensara, es que me había acomodado, no puedo explicarlo de otra manera. Pero tanto yo como él porque, de hecho, ahora también se cuida mucho más. Se pone cremas, se afeita más seguido, e incluso me pide consejo con la ropa cosa que antes no hacía porque lo primero que sacaba del armario es lo que se ponía, fuer adonde fuera.

No se trata de que ahora tengamos que ponernos preciosas y ser grandes amas de casa para tener contenta a nuestra pareja, no, se trata de cuidarse un poco. Hace poco vi este artículo donde habla de las cosas que debían hacer las mujeres en los años 50 para ser buenas esposas y no se trata de reproducirlo o de volver atrás en el tiempo sino de ser un poco consecuentes y no dejar morir la lívido.

En los años 50 la mujer debía seguir siempre las mismas pautas:

  1. Tener la comida lista para cuando llegase su marido. Esto es algo primordial para tener la barriguilla del hombre contenta.
  2. Arreglarse, estar guapa. Yo esto es lo que mantengo hoy en día sólo que para ambos sexos porque él también debe estar guapo para ella.
  3. Debía ser alegre e interesarse por él. Esto es gracioso porque todos queremos esos de nuestras parejas, la única diferencia es que ahora comprendemos que podemos tener un mal día y esas cosas y antes parecía que la mujer debía estar siempre feliz y las cosas no son tan sencillas para nadie.
  4. Debían tener todo ordenado. Menos mal que yo no nací en esa época porque yo sólo soy ordenada en mi desorden así que lo hubiera tenido muy negro.
  5. Deben tener siempre listos a los niños. Es decir, que cuando llega tu marido los niños deben estar impecables para recibir a su padre. Ja, ja, ja. Me parto. Mis hijos siempre andan llenos de chocolate o de barro o de cualquier cosa pringosa que encuentren o tengan a mano.
  6. Debían hacer las cosas que causaban ruido antes de que llegara él porque en ese momento la casa debía ser un spa para el relax del hombre. De chiste.
  7. No debían quejarse. Vamos, que si el tío se iba a cenar con los amigotes y llegaba a las tantas y tú tenías la cena preparada para los dos desde hacía más de dos horas tenías que sonreír cuando llegara y tirar la cena a la basura porque como te quejaras perdías puntos.
  8. Cuando llegaba a casa, la mujer tenía que sonreír. Siempre. Ponerse feliz al verlo. Da igual lo enfadada que estuviera porque ella tenía que sonreír.
  9. No debían agobiarlo con problemas y complicaciones. Vamos que si algo va mal te lo callas y te las arreglas tú solita, y si no puedes, a cascarla.

En fin, que podríamos seguir contando cosas retrógradas de épocas anteriores que espero que no vuelvan nunca pero yo lo único que pretendía era deciros que os pongáis guapos y guapas para vuestras parejas… lo que pasa es que me enrollo mucho.

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