El uso correcto del condón

El uso correcto del condón

El preservativo es un elemento fundamental de nuestra sociedad moderna: para controlar la natalidad, prevenir enfermedades venéreas y el VIH.

En Europa, una persona sexualmente activa compra una media de 16 condones al año. La estadística revela que si estos son los datos es porque hay mucha gente que no los está comprando. Resulta difícil predecir cuántas personas practican sexo sin ninguna protección, ya que se cuenta con que muchas parejas estables utilizan otros medios de prevención del embarazo obviando las medidas de seguridad en cuanto a contagios de enfermedades infecciosas.

En total, los datos revelan que cada año se dan más de 300.000 nuevos casos de contagio del VIH y un millón de embarazos no deseados.

El uso del condón se hace obligatorio, pero además del uso es fundamental el buen uso, lo cual está relacionado tanto con la calidad del preservativo como producto de marca y la correcta utilización que le han de dar los usuarios.

Existen numerosos estudios que establecen la calidad de las distintas calidades de los condones que pueden consultarse online.

Si bien un condón nunca es (ni ningún método actual) 100 % efectivo, el mal uso lo hace aún menos fiable.

Existen algunas medidas de precaución que podemos seguir para asegurarnos una buena calidad del producto y una buena manipulación por nuestra parte:

–          Antes de su uso, hemos de asegurarnos que el envoltorio del preservativo contiene algo de aire. Es algo que podemos comprobar muy fácilmente apretándolo ligeramente. Si no contiene aire, es posible que la efectividad sea dudosa.

–          Debemos siempre verificar la fecha de caducidad y decantarnos por los condones que vayan a tardar más en expirar. Los fabricantes indican que los condones tienen 5 años de vida útil, pero es preferible que no retrasemos su uso a más de tres años desde su fecha de fabricación.

–          La efectividad del condón tiene lugar si lo utilizamos desde el comienzo hasta el final de las relaciones sexuales.

–          Debemos guardarlo en un lugar fresco y seco.

–          No debemos tenerlo en lugares como la cartera, la guantera del coche o el bolsillo del pantalón, ya que puede sufrir degradaciones y falta de efectividad.

A la hora de elegir qué clase de condón comprar hemos de tener en cuenta el uso, pues para el sexo anal debemos escoger variedades de preservativo más gruesas, ya que en estos casos el condón es sometido a mayores esfuerzos.

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