Detectives privados, realidad y ficción

Detectives privados, realidad y ficción

Hace un par de meses una de mis mejores amigas contrató a un detective privado para seguir  a su marido porque pensaba que estaba teniendo una aventura. Yo intenté quitarle esa idea de la cabeza, me parecía ridícula y un poco de ciencia ficción, pero ahora tengo que cerrarme la boca con un par de grapas pues, era verdad y ¿Queréis saber de dónde provenían sus sospechas? De su comportamiento en la cama porque, según ella, era diferente.

No sé si eran otro tipo de sospechas las que, sumadas a eso, hicieron a mi amiga mosquearse y llamar a Castellana Detectives para encontrar la verdad tras todas esas dudas o si realmente fue el sexo el único ámbito que le dio motivos para que saltaran las alarmas pero la realidad es que tenía razón, su marido le estaba siendo infiel aunque él lo negara reiteradamente y esto me hace plantearme la idea preconcebida que siempre he tenido con respecto a los detectives privados ya que, hasta ahora, pensaba que todo eso era cosa de películas de Hollywood.

De hecho, la especialidad de esta empresa de detectives privados dista mucho de buscar pruebas de asesinato a lo Sherlock Holmes ya que su principal actividad es el cumplimiento normativo compliance, o lo que es lo mismo, vigilancia de personal de empresa para la lucha contra la corrupción.

He estado investigando un poco sobre el tema y no es tan descabellado contratar los servicios de un detective, pero no sólo por temas maritales o de adulterio sino también por temas relacionados con desapariciones, secuestros e incluso asesinatos sin resolver lo cual es muy curioso para mí porque me suena novela policíaca o a película de sobremesa de antena 3. Sea como sea este mundo es real e incluso hay algunos que se quejan de los pocos avances que hay actualmente en este sector a nivel nacional.

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En España vamos con atraso

Según el periodista de sucesos Francisco Pérez Abellán “En España se investigan los crímenes como cuando se mataba con lanza” lo que en otras palabras viene a ser lo mismo que decir que utilizamos los mismos métodos ahora que allá por el pleistoceno. Según este periodista experto en experto en este tipo de asesinatos, la mujer suele ser más inteligente que le hombre y planifica mejor los crímenes, lo que no me sorprende en absoluto, pero ese es otro tema.

Este periodista se queja de que cuando se detiene en nuestro país a un asesino en serie o a un psicópata, jamás se le estudia a fondo y eso es un craso error ya que del estudio de su comportamiento, de su cerebro, de sus pensamientos, se podrían obtener grandes conclusiones con respecto a otras personas que tienen sus mismos impulsos. Además, añade el periodista, “la experiencia me ha enseñado que los que matan son personas normales que se encuentran de repente en situaciones de las que no saben salir, y lo hacen por le tremenda” lo que podría traducirse por algo así como que todos podemos ser asesinos llegado el momento crucial, o no, nunca se sabe.

Lo verdaderamente interesante de todo esto es que al final a quien se está dejando por los suelos es a la policía. No en el caso de infidelidades como la de mi amiga (la policía no está para investigar problemas matrimoniales) pero sí en el caso de secuestros y asesinatos ya que, lo que se viene a decir, es que el detective privado tiene más formación o está mejor preparado o que el policía para resolver el caso o, simplemente, es más profesional y le dedica más tiempo, no lo sé, pero es algo para plantearse ¿o no?