El placer de los labios
La boca es una de las partes del cuerpo más sexuales. Tanto para hacer con ella como para recibir en ella. Científicos de la Universidad de Texas descubrieron que cuando se da o recibe un beso, el cerebro aumenta la producción de dopamina, una hormona asociada al deseo, y de serotonina, hormona asociada a los sentimientos que se pueden  tener por otras personas.