Síndrome del vestuario y micropenes

Síndrome del vestuario y micropenes

Los expertos llaman “síndrome del vestuario” al complejo que adquieren los hombres por comparar su miembro con el de otros, concluyendo que el suyo es demasiado pequeño. Este problema viene dado por la creencia de que el tamaño del pene está relacionado con la virilidad y con la capacidad de proporcionar mayor placer sexual. Además, muchas de estas comparaciones surgen a partir del visionado de pornografía, donde en realidad se muestran penes de un tamaño poco común. Este síndrome provoca un gran malestar psicológico en los hombres que desemboca en que muchos de ellos acudan al quirófano para aumentar el tamaño de su miembro.

Con esta intervención se puede conseguir una elongación de entre 2 y 4 cm.

Lo que los hombres deben tener en cuenta es que el tamaño estándar de un pene erecto es de 15 cm., y que las dimensiones consideradas “normales” oscilan entre los 8 y los 18 cm. Solo un pene inferior a esta medida mínima (8 cm.) puede considerarse patológicamente anormal; es lo que se conoce como “micropene”. Para los hombres con este tamaño (se calcula que afecta al 15% de la población masculina) sí es más recomendable la cirugía, ya que suele generar problemas de autoestima e irritabilidad.

La obsesión masculina que se genera en ocasiones en torno a este tema llega a provocar problemas de salud que pueden desembocar en la obesidad. De hecho, hay varones que “culpan” a su órgano de su soledad y frustración.

Los hombres que más demandan este tipo de operaciones son los de una franja de edad de entre 30 y 40 años.

Uno de los mayores mitos a desbancar sobre esta cuestión es la de asociar el placer sexual (tanto femenino como masculino) con el tamaño del pene. El placer femenino está más asociado al contacto con el clítoris y otras zonas externas de la vagina que a la penetración, ya que el fondo de la vagina no aporta realmente gran estímulo.

Ya es hora de abandonar viejas creencias del pensamiento colectivo para aceptar por fin nuestro propio cuerpo y poder disfrutar sin complejos del otro.

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