Sexo y deporte

Sexo y deporte

La relación entre las temáticas del sexo y el deporte siempre ha sido de lo más estrecha. Desde el asunto de que practicarlo puede ser casi como una disciplina deportiva porque se queman muchas calorías hasta la polémica acerca de si conviene tener relaciones sexuales antes de participar en una competición deportiva. Algo que está la orden del día. Yo misma regalé a mi novio por el día de San Valentín unas botas de fútbol personalizadas con su nombre que me compré en la tienda online especializada en material de fútbol Marian’s Sport, y como también celebramos ese día especial con una noche divertida y activa en la cama, él no sabía si al día siguiente sería un buen día para poder ir a jugar al fútbol con sus amigos, si estaría en condiciones de rendir. Tenía muchas ganas de estrenar las nuevas botas que le había comprado, ya que son de grandísima calidad, pero también tenía dudas sobre su rendimiento. Vamos a aclarar un poco acerca de esto.

La creencia mayoritaria entre los especialistas en la materia es que el sexo es una actividad que debilita frente a la práctica deportiva, de ahí que muchos entrenadores tiendan a prohibirla antes de las grandes competiciones y de las finales más importantes. Así, no se deja entrar a las parejas en las concentraciones de los equipos ni la visita de amigos u amigas (con derecho a roce, ya se sabe). Un coito viene a ser como un pequeño ejercicio intenso en lo que  a la actividad cardiológica se refiere, como subir unos dos pisos de una forma rápida, pero también hay que explicar que este tipo de actividad tiene una rápida recuperación, de ahí que luego podamos seguir activos el resto del día. Si fuese de otra manera, después de una noche de acción no podríamos siquiera ir a trabajar.

Aunque también hay que saber que muchos de estos deportistas usan el sexo como un catalizar para los nervios, el estrés o la ansiedad que provocan los partidos importantes, de ahí que prefieran tener sexo para liberar endorfinas y sentirse relajados y dormir mejor. De hecho, es algo que sobre los hombres funciona muy bien. Es por esto que las mujeres suelen quejarse de que ellos se duermen después de llegar al orgasmo, cuando ellas siguen activas. Así, bien sea a través del sexo o de la masturbación, hay un gran número de deportistas que siguen viéndolo como una buena decisión antes de una cita importante, dejando siempre abierta esta polémica.

Cómo influye hacer deporte en las relaciones

Algo que debemos contar es que hay que tener muy en cuenta que el deporte o la actividad física contribuyen a tener una muy buena salud, lo cual nos ayudará con las relaciones sexuales, ya que para llevar estas a cabo hay que mantenerse en forma. En la cama tenemos que sentirnos ágiles y movernos bien para sentir placer y dárselo además a nuestra pareja. Si somos como unos vegetales, sin movimiento, sin participar, cansaremos al otro y no encontrará gusto en acostarse con nosotros. Es cosa de dos. De ahí que conviene que ambas partes (sino más) tengan un buen estado físico.

Por otro lado hay que ver también el caso contrario, el de hacer demasiado deporte y llegar exhausto a la cama. Bien sea porque ya nos hemos hecho mayores y seguimos saliendo a correr, a jugar al fútbol, etc., como si tuviéramos veinte años, o porque somos jóvenes pero nos matamos en el gimnasio por encima del umbral de lo que es sano. Es posible que después de estas palizas lleguemos a casa con ganas de muy poca cosa, sin mucha energía, y con la intención de poco más que sentarnos en el sofá y poner la televisión para dormir. Así el sexo no será el mejor de nuestra vida, está claro. Hay que saber encontrar un equilibrio entre ambas cosas.

Y ojo, no nos olvidemos que el deporte nos puede llevar también a sufrir lesiones que nos imposibiliten después para tener sexo con nuestra pareja.