Los Proyectos en Pareja

Los Proyectos en Pareja

Mi madre siempre me decía lo importante que es que en la pareja exista un sentimiento de equipo, una suerte de proyecto en común hacia el que las dos personas se dirigen juntos.

Nunca había entendido esto del todo hasta que después de varios años de noviazgo me vi en una crisis que casi termina con mi relación.

Lo cierto es que, en la mayoría de las ocasiones, casi no eres consciente de cómo llegas a ese punto muerto en el que todo parece desmoronarse y empiezas a replantearte si quieres o no seguir comprometiéndote con esa persona.

No tardé en comprobar que mi madre estaba en lo cierto y lo importante que es realizar acciones con el fin de concretar objetivos que se puedan visualizar fácilmente. La mayor parte de las veces, además, lo importante no es tanto alcanzar esos objetivos sino el proceso en sí mismo, el camino para alcanzarlos.

Así, recuerdo lo diferente que era todo al comienzo de mi relación. Todo empezó de forma muy natural, conociéndonos y comprobando que éramos muy afines como pareja.

Poco a poco empezamos a hacer planes juntos, empezaron siendo pequeños viajes, que se convirtieron en grandes viajes, compartimos hobbies e intereses y buscábamos tiempo para hacer cosas juntos.

Sin embargo, no sé si se debía a excusas que ambos poníamos, pero empezamos a estar tan ocupados con nuestros respectivos trabajos que ya parecía que no teníamos nunca tiempo de hacer nada juntos.

Es como si nos hubiéramos abandonado a nuestra suerte y nos dejáramos llevar por el devenir de nuestro día a día. Estábamos tan cansados al llegar a casa que no teníamos tiempo de compartir nada.

Dejamos de hacer planes juntos y llegó un momento en el que hasta parecíamos dos extraños bien avenidos. La primera señal de alarma llegó con un desplante en vacaciones al hacer un plan con sus amigos sin contar conmigo.

No se trataba en sí de que fuera o no con sus amigos, sino de que ya no me tenía en cuenta. Una intuición muy clara de que las cosas no iban bien empezó a hacerse dueña de mí.

Cómo abordar una situación difícil en la Pareja

Está claro que cada pareja es un mundo, si bien, en ese momento en el que vi peligrar mi relación con el que hasta entonces había sido mi mejor y más íntimo amigo me hizo recordar el consejo de mi madre tantos años atrás.

La importancia de tener un proyecto común en la pareja, de hacer actividades juntos. Aspectos como el compromiso, la voluntad, la perseverancia, el amor, la fe, el apoyo y el respeto mutuo empezaron a ganar fuerza en mi discurso.

Me di cuenta que había estado centrándome todo ese tiempo en lo que él hacía mal sin pararme a pensar si yo estaba siendo responsable no solo conmigo misma sino con mi papel en la pareja.

Y es que, no recordaba la última vez que había propuesto un plan, que le había hecho partícipe de mis preocupaciones o que había dado pie a una conversación sincera.

Empecé a priorizar las cosas que realmente me importaban, entre ellas mi relación y dejé el trabajo en un segundo plano.

Empecé a tener más claro lo que quería en nuestra relación, empecé a entender que para que lo nuestro funcionara teníamos que vernos como una elección diaria, como un proyecto vital que solo podía ir hacia adelante y priorizarlo sobre el resto.

Lo primero que hice fue alquilar una casita en Denia con Romer Playa, que era la empresa que nos había alquilado un apartamento cuando empezábamos a salir. Tenían unos apartamentos estupendos junto a la playa.

Ese iba a ser el contexto perfecto para empezar a tomarnos las cosas con más calma. Le propuse pasar unos días como en los viejos tiempos y apuntarnos a un curso de buceo. Le encantó la idea, estaba muy sorprendido de mi iniciativa.

Siempre recordaré ese viaje como nuestro segundo reencuentro. Era como si fuéramos dos extraños que vuelven a empezar.

Ha pasado tiempo desde aquella crisis, ahora acabamos de tener nuestro primer hijo y somos una de las parejas más longevas que conozco.

Lo cierto es que, cuando algunas de mis amigas se sorprenden de que lleve tantos años juntos, siempre les cuento que lo nuestro estuvo a punto de perderse por desatender lo que realmente era importante y les aconsejo que nunca olviden esas actividades en común, esos pequeños proyectos que hacen que las dos personas miren hacia adelante en una misma dirección.