La Erótica del Vino

La Erótica del Vino

Ya lo decía Baduelaire “Es hora de emborracharse. Para no ser esclavos mártires del tiempo, embriagaros sin cesar. De vino, de poesía o de virtud, de lo que queráis”.

Lo cierto es que este poeta amante de la buena vida no estaba mal encaminado, y más si se trata de buscar ideas para una velada diferente en pareja.

Después de pensar en diferentes opciones para innovar y sorprender a mi novio llegó a mis manos un libro sobre la erótica del vino con mucha información que me ayudó a inspirar la que sería una velada divina.

Y es que el vino se relaciona con los placeres sensuales desde hace mucho, y beber bien pertenece a la cultura del erotismo ya desde la Antigua Grecia, con historias como la de Paris, raptor de Helena a quien conquistó porque le fue debilitando la voluntad con buenas dosis de vino de Troya.

Así, la mitología es una buena fuente de historias en las que el vino y el erotismo unen intrincadamente sus influencias. Desde Afrodita, quien otorgó sus favores a Dioniso.

El vino despierta los sentidos, tranquiliza las exigencias de una mente inquieta y cede a los deseos del corazón. Así Dionisios, dios de la embriaguez divina y el amor más encendido nos lo recuerda en sus mitos.

Juegos Eróticos con el Vino como Protagonista

Ya en la antigüedad podemos encontrar ejemplos muy creativos de juegos eróticos en los que el vino toma el papel protagonista. Juegos como Las “Octavas” originarios en Grecia Magna eran ritos eróticos (dionisíacos) que consistían en beber tantas copas de vino como letras formaba el nombre de la amada.

De hecho, mientras me informaba sobre la mitología y este sentido erótico del vino se me ocurrió inspirarme en este juego de la Antigua Grecia para hacer un original juego a mi pareja en la intimidad.

Hasta me hice con unas copas personalizadas con nuestros nombres en Exportcave para la ocasión. Y es que este tipo de juegos siempre animan a salir de la rutina y a mejorar la comunicación en momentos de intimidad.

En la Universidad de Florencia existe un estudio conocido como “Journal of Sexuual Medicina” que afirma que el vino tinto mejora el deseo sexual femenino. En parte esto es debido a los antioxidantes que contiene que producen un beneficioso efecto vasodilatador que permite un mayor aporte de sangre a áreas clave del cuerpo.

También se afirma que el consumo de dos copas de vino antes de la relación sexual es parte de las prácticas tántricas.

Y es que, sus virtudes afrodisíacas ayudan a relajar el sistema nervioso, calman la ansiedad y tienen un factor desinhibidor y a encender la lívido, todo ello ayuda a terminar de asociar vino y erotismo con facilidad.

Así, todas esas ideas de juegos con vino son muy estimulantes y una forma original de aportar algo nuevo a nuestras relaciones sexuales. Podemos jugar con el cuerpo de nuestra pareja dejándole caer unas gotitas, besarlo y convertir su cuerpo en un escenario lúdico y creativo.

El límite lo pone nuestra imaginación y todas las posibilidades que nos ofrece este maravilloso y afrodisiaco regalo de Dionisios.