Formas de evitar la rutina en pareja

Formas de evitar la rutina en pareja

Tras los primeros meses de enamoramiento, y con la rutina diaria muchas parejas entran en la conocida “zona de confort”. Algo que no solo ocurre estando en pareja, si bien, la mayoría de las parejas antes o después suelen entrar en ciclos de estancamiento. La novedad de los primeros meses o años, empieza a tomar una forma más cotidiana y esa emoción con la que veíamos a nuestra pareja cuando todo era nuevo empieza a cambiar.

El cansancio físico y psicológico de la vida diaria y del trabajo puede ser una razón por la que empezamos a dedicar menos tiempo a nuestra pareja. Las preocupaciones que traemos del trabajo, así como el estrés acumulado, si no las gestionamos pueden mermar nuestra relación.

Otro problema puede ser la incompatibilidad de horarios profesionales, que suma dificultades a la hora de tener tiempo para compartirlo con nuestra pareja.

De no hacer algo al respecto, estas circunstancias pueden conllevar el estancamiento de nuestra relación. Y es que, no debemos olvidarnos que el proceso de conquista no termina nunca. No debemos de descuidarnos ni cambiar nuestros hábitos de cuando no teníamos pareja.

Al fin y al cabo, una pareja debe consistir en dos personas independientes y responsables de su propia felicidad que deciden compartir sus vidas siempre para sumar. Al descuidarnos, en definitiva, dejamos de ser la persona de la que nuestra pareja se enamoró y, lo que es peor, no estamos responsabilizándonos de nuestra propia felicidad y adoptamos un papel pasivo.

Por ello, debemos de adoptar una actitud activa y recordar que debemos de conquistar a nuestra pareja cada día, con detalles, muestras de afecto y demostraciones de cariño. Si bien, todo ello empieza por no descuidarnos a nosotros mismos por el hecho de tener pareja.

Una forma de detectar que la rutina ha llegado a nuestra pareja son los prolongados e incómodos silencios al estar juntos. Esa falta de comunicación es la clave para reconocer que algo anda mal. Cuando dejamos de actuar como un equipo y cada uno va a lo suyo, se producen los primeros síntomas que hacen peligrar nuestra relación.

Otra posibilidad de desencuentro se debe a la forma en que evolucionan ambos miembros de la pareja. En ocasiones, tras varios años de relación las dos personas cambian y tienen puntos de vista muy diferentes sobre a dónde quieren dirigir sus vidas, diferentes expectativas. De ahí, que sea fundamental mirar en una dirección común pese a tener gustos diferentes.

Las Mejores Experiencias para Reavivar nuestra Relación y salir de la Rutina

La forma de salir de esa “zona de confort” que tanto daño puede estar haciendo a nuestra relación no es muy diferente a la forma en que lo haríamos sin estar en pareja.

Debemos de empezar a cambiar nuestra actitud, modificar ciertos hábitos y costumbres que hemos ido adquiriendo y dejar espacio para la improvisación para introducir cambios en nuestras vidas.

Adoptar así, una actitud de asombro y tratar de vivir experiencias nuevas y diferentes. Una de las mejores formas de hacerlo es viajar.

Viajando siempre se consigue salir de nuestra “zona de confort” al salir de nuestros círculos habituales, nuestras rutinas donde todo parece ocurrir de forma repetitiva y carente de espontaneidad.

Así, podemos sorprender a nuestra pareja con una experiencia viajera, podemos buscar un hotel especial, como un hotel boutique.

Ciudades como Barcelona cuentan con hoteles magníficos, de hecho, uno de los mejores hoteles de lujo está precisamente en la Ciudad Condal, el Boria Bcn y con una estancia en una de sus suites conseguiremos que nuestra experiencia en pareja sea inolvidable.

Además, al estar en Barcelona siempre podemos seguir el viaje visitando las Islas Baleares, uno de los mejores destinos para ir en pareja y relajarnos en sus magníficas playas.

De este modo, al dejarnos el tiempo para vivir cosas diferentes conseguiremos salir de esa rutina de pareja tan habitual.

Por ello, la clave está siempre en cambiar nuestra actitud y responsabilizarnos de nuestra propia felicidad y ser proactivos, buscando actividades diferentes y cambiando hábitos.