El cartero sigue llamando dos veces

El cartero sigue llamando dos veces

Mantener viva la llama del amor, vibrar junto a tu pareja como si fuera la primera vez, sentirte un@ con tu compañer@, depende en buena parte de ti,  de tu manera de enfrentarte a la relación y a gestionar tus emociones, de tu seguridad y de tu confianza en ti y en el otro miembro de la pareja, de quererte y de querer, querer. Mantener una buena relación sana, estimulante y duradera es fundamental buscar la complicidad con la pareja, disponer de momentos íntimos y sobre todo, mantener siempre una buena comunicación. Por supuesto el contacto físico está incluido en esta búsqueda de instantes en pareja, y nada hay más íntimo que el sexo.

Mi pareja y yo estuvimos casi una semana sin hablarnos, una auténtica tortura, ya que compartir piso con una persona que no te habla es bastante frustrante, sobre todo cuando lo intentas en repetidas ocasiones y no obtienes respuesta alguna. Todo empezó porque estuvimos de reformas en casa, cambiando la decoración y haciendo unos pequeños arreglos y la cosa se alargó más de lo esperado, yo estaba agotada entre el trabajo, los niños, el master, y demás y en un momento de estrés le dije algunas cosas que realmente no pensaba, cosas hirientes de las que me arrepiento enormemente. Así que debía disculparme y ya podía ser convincente porque últimamente, lo de perder los nervios me estaba pasando mucho.

Una tarde, pedí unas horas por asuntos propios, me fui a casa y preparé el escenario perfecto para la reconciliación. Me di un baño relajante, preparé una buena cena, me puse lencería sexi, y mandé a los niños con mi hermana. La mesa nueva de la cocina me dio una idea fantástica, seduciría a mi hombre al más puro estilo El Cartero Siempre Llama Dos Veces, eso no podía fallar. La reforma de la casa había incluido la cocina, y teníamos una nueva mesa ideal para practicar sexo sin límites, era enorme y super suave al tacto, (no, no os confundáis que sigo hablando de la mesa) y estaba pidiendo a gritos que alguien la bendijera echando un buen polvete.

Cuando él llegó a casa, no le di opción, le acosé nada más cruzar la puerta y sin mediar palabra me abalancé sobre él y lo arrastré hacia la mesa de la cocina, y a base de amor, nos reconciliamos. Sinceramente tengo que agradecer de todo corazón a Expormin, la excelente calidad, resistencia y adaptabilidad de su mobiliario, en concreto de sus mesas. Esta empresa con más de 50 años de trayectoria, ha consolidado su mercado gracias al continuo proceso de modernización, con especial empeño en la mejora de los procesos de fabricación, la selección de materias primas y el cuidado diseño de sus productos de mobiliario. Además se halla plenamente concienciada con las necesidades de sostenibilidad que una empresa del sector del mueble debe tener siempre presentes.

Cómo practicar sexo en una mesa

¿Has practicado sexo alguna vez encima de una mesa? Pues si nunca lo has hecho, te lo recomiendo, es una de las experiencias sexuales más tórridas y divertidas que existen, da mucho juego y permite la realización de varias posturas diferentes con las que disfrutarán ambos miembros de la pareja.

Empecemos con algo sencillo. La primero, es buscar un buen momento, aprovecha que tu pareja está cocinando y sorpréndele lanzándote sobre él prácticamente desnuda, besándole y arrastrándole hacia la mesa. Túmbate boca arriba, tu pareja debe colocarse frente a ti, de pie. Entonces tú, levantas las piernas hacia arriba y las pones sobre sus hombros, de forma que tu pelvis y su pene, queden a la par. Esta es una postura muy cómoda, para los dos que permite mantener el equilibrio sin necesidad de sujetarse y permite una fácil penetración.

Vamos con la siguiente. Esta vez tu pareja se colocará de rodillas encima de la mesa con las nalgas reposando  sobre sus talones. Tú te pones de espaldas a él  y te echas hacia delante con las piernas un poco separadas y los pies apoyados en el suelo.

Existen infinidad de posturas que se pueden practicar sobre la mesa  o sobre otros muebles, échale imaginación y estrena toda la casa.